lunes, 29 de diciembre de 2008

Invierno en mi corazón

Es como tener invierno en el corazón y aun así, sucedió: una hermosa flor ha nacido, crecido y florecido justo en medio de la pradera, justo donde el hielo se veía mas denso, justo donde al parecer la tierra no era fertíl a causa del frío que todo lo mata.

Y aun así ahí esta, tan brillante como si fuera plena primavera, tan fuerte que es como si el hielo a su alrededor se hubiera alejado aterrado por las consecuencias de quedarse cerca y morir fundido por su hermosura.

¿Qué detono el nacimiento de esta flor en medio del invierno, justo cuando se esperaba aun la llegada de lo mas frío, de aquello que mata todo lo que quedaba?

La respuesta es tan simple -como lo mas hermoso de la vida- que maravilla de solo decirlo: una canción. Ah, pero no cualquier canción, si no mas bien la mas hermosa que hasta el momento he escuchado, la que a mi parecer es perfecta con el simple hecho de existir, aquella que refleja todo en tan pocas palabras, aquella que ha llegado a significar tanto para mi.

El volver a escuchar esta canción de un "en vivo", me ha hecho sentir lo que hace mucho no sentía en el corazón, me ha dado esperanzas, me ha dado ánimos, me ha ayudado a no sentirme sola. El camino a recorrer es largo, a veces se esta arriba, a veces abajo, sin embargo hay cosas que son constantes a pesar de todo, esta canción lo es.

No solo porque me guste demasiado, al punto de considerarla mía, si no mas bien porque me ha acompañado todo este tiempo, porque ha estado ahí para mi tanto en las buenas como en las malas. Tal vez la valore mas de lo que realmente se merece, pero en mi subjetividad, si ha tenido el poder de hacer florecer algo en pleno invierno, entonces es mas poderosa de lo que realmente parece. Por que al final de día, el león no es como lo pintan.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Como que algo falta

Llegas a un punto en el que te aislas, en el que ya no tienes tanta comunicación como antes con amigos, familiares y conocidos.

Y entonces te das cuenta de que el círculo social en el que te mueves es muy limitado pero no se ha limitado solo, lo has ido limitando tu poco a poco. No siempre te das cuenta concientemente de que lo estas haciendo, si no hasta que ya sucedió. Llegas al punto en el que ya no sabes como entretenerte porque ya no sabes ni que buscar en internet, porque no hay nada en la televisión y los libros por leer no te llaman la atencion.

Entonces es cuando ha llegado el momento de hacer algo intrepido: socializar. Tomar curso de alguna actividad, aprender alguna manualidad, intentar otro idioma, hacer un diplomado, lo que sea con tal de romper con la monotonia.

No siempre es facil: no hay tiempo, no hay dinero, no tengo ganas... pero tampoco tengo ganas de seguir asi. Al final, intentarlo no es tan malo como parece, se abre otra puerta a gente diferente de la que generalmente conoces, otro trato, otros confictos -incluidos en el paquete-, pero tambien otras satisfacciones. Creo que si vale la pena intentar, porque no hay peor lucha que la que no se hace.

martes, 23 de diciembre de 2008

Sweetheart


Ya entendi cual es la relacion que tenemos, solo una palabla la define: sweetheart.

El entiende mi necesidad de escucharlos, de verlos, de sentirlos. Solo el completa mi frase correctamente cada que la pongo en el msn, solo el entiende la magnificencia de las letras, los sonidos, el todo.

Hasta ahora con el y solo con el lo comparto, nisiquiera con quien me inicio en el vicio o con otros que tambien estan enviciados en lo mismo que nosotros se ha dado. Es como compartir un secreto a voces, como sentir que aunque estemos lejos nos entendemos en ese y otros sentidos. El sabe mas que yo, es como mi guia en esto, eso me agrada, me da seguridad de que hay alguien mas enfermo que yo y entonces todo tiene sentido.

Existen 2 yo: una antes de conocerlos y otra despues. Me hacian tanta falta cuando al final del dia estaba sola, cuando lloraba mi desesperacion, cuando no tenia quien entendiera como me sentia, cuando todo pasaba... Ahora los tengo a ellos, ellos complementan, calman mi ansia, me tranquilizan, son mi escape de un mal dia, estan ahi en un buen dia para hacerlo mejor, me ayudan a llorar cuando hay que hacerlo.

Ahora no puedo ver mi vida sin ellos y todo lo que hacen, ahora estan ahi para mi y solo mi sweetheart lo entiende. Intente en vano tratar de compartir esto con alguien mas, resulto imposible, no entendia lo que me pasaba.

Tal vez un dia mi sweetheart ya no este mas para mi, pero me quedara su recuerdo con los hermosos momentos compartidos con ellos siempre ahi y entonces al estar sola una vez mas, los seguire teniendo a ellos y entonces seguire mi camino.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Cine Mental

Me subo en el camión, me siento. El panorama: desolador. De pronto se sube algo interesante, debe de ser 10 años más joven que yo, pero no importa, tiene algo que llama mi atención. Se para junto a mí: usa lentes y lo más seguro es que vaya en preparatoria.

De repente se recarga un poco hacía donde estoy y siento ese escalofrío, mi cine mental comienza a funcionar, ya no hay marcha atrás: empiezo a fantasear con él y lo haré mientras este parado junto a mí.

Una vez que se baje, mi cine mental regresará a su cauce normal -como el río de ideas que es- y volveré a mi masturbación mental con mí adorada fantasía de toda la vida: 1.80m de estatura, piel de alabastro, tatuaje en lugar estrategico, esa voz hermosa -que atormenta al igual que encanta- y esos profundos ojos verdes, pero sobre todo esa deliciosa inteligencia maliciosa que me encanta.

Pero él sigue ahí y hay que aprovechar el viaje, hacer que valgan la pena los 4 pesos de pasaje y el haberme formado -esperando más tiempo en la fila- para alcanzar un asiento en el camión: entonces comienzo a imaginar un escenario.

Todo es comenzar a quitarle la ropa, primero esa chamarra, después la camiseta, el pantalón y la trusa. Después, lentamente y con algo de morbosidad los lentes, sostenerle la mirada y decirle con ella: esto es sólo el comienzo...

Una vez teniéndolo así dar sólo el leve empujoncito hacia mí cama, a estas alturas ya esta paralizado con una mezcla de miedo, expectativa e inocencia y por ello es como barro listo en mis manos y mi mente para ser lo que yo quiera moldear con él.

Ya tendido en mi cama, recorrer lentamente con mi lengua su vientre, su pecho, besar lentamente su cuello, tocar con mis manos todo su cuerpo, sentir esa piel firme y virgen -porque las niñas de su edad no lo hacen de esta manera, ellas traen otra cosa en mente y actuan diferente- y hacer con él lo que se me antoje.

Esto se convertirá en un patrón como el papel tapiz viejo de algún departamento de los años 50, se repetirá hasta que ya no tenga nada que enseñarle, hasta que haga las cosas tal y como yo quiero y me gusta, entonces lo dejaré ir.

Las despedidas no son buenas: llorará cuando le diga que no podemos seguir así, besaré lenta y calidamente su boca, probando el sabor de sus lagrimas y le diré adiós, no sin antes decirle que atesore lo que yo le enseñé, porque le será de gran utilidad en la vida.

Pero entonces el camión se acerca a una parada, él se aleja de donde estoy yo y se baja ahí. Mí cine mental se detiene, una sonrisa de satisfacción invade mi cara: después de todo, mi capacidad de imaginar sigue en buen estado...

viernes, 12 de diciembre de 2008

Dejando de criticar y empezando a actuar


Hoy día pasó algo interesante: yo posteo algo que pasa en un lugar determinado y entonces viene la replica por parte de alguien que me da esta sabia enseñanza.

Tal vez es muy simplona, pero en ella hay encerrada gran trascendencia para que las cosas se hagan: dejar de criticar y empezar a actuar. Siempre es más fácil decir que hacer, criticar y destruir sin fundamentos.

Lo que para algunos es un gran logro, otros lo minimizamos y destruimos con tanta facilidad. Lo que a otros les llevo tiempo, dinero y esfuerzo realizar, cristalizar, nosotros lo destruimos porque solo estamos viendo el resultado final y no el proceso mediante el cual se llevaron a cabo las cosas.

Entonces, la proxíma vez que tenga esa tendencia a criticar por criticar, a juzgar por juzgar, prometo detenerme y analizar que lo que estoy viendo, ante lo que estoy parada, no es una acción o cosa insignificante, antes al contrario, es el esfuerzo hecho realidad de otra persona que puso todo su empeño en llevarlo a cabo. Pero sobre todo, tomar su ejemplo de lucha y perseverancia y cuando me toque a mí, poner de mi parte para que las cosas salgan lo mejor posible.